A lo largo de la historia de la vitivinicultura en el mundo, se han implementado diversos sistemas de conducción de la vid, desde aquellos de nula intervención, dejando que la planta tome el tamaño y forma indicado por el medio, hasta aquellos que usan estructuras de sujeción y soporte con distinto grado de sofisticación.
Los más utilizados en la viticultura moderna orientada a la vinificación, se encuentran los sistemas de conducción verticales, donde se forman literalmente paredes verdes de vid que interceptan la luz solar. Estos sistemas tienen la ventaja de poseer una gran superficie de hojas expuesta a la luz, permitiendo además el empleo de maquinaria automatizada para la cosecha y poda, lo que se traduce en costos de operación inferiores.
Sistema de conducción de espaldera con cordón apitonado
Este es uno de los sistemas mas simples de lograr y de manejar una vez que el viñedo esta establecido. Consiste en plantar las plantas sobre la hilera a una distancia variable entre 1 y 2 metros dependiendo de la fertilidad del suelo y el vigor de la variedad. Una vez plantadas se forma un tronco simple hasta una altura entre 0.5 y 0.8 metros desde donde se formaran uno o dos brazos (unilateral o bilateral).
Desde estos brazos se desarrollaran centros productivos llamados Pitones, que se podan cada año a una o dos yemas de longitud. Estas yemas al brotar dan origen a sarmientos que son conducidos en forma vertical hacia arriba con ayuda de alambres de sujeción. De esta forma los racimos que crecen en el primer tercio del sarmiento quedan expuestos a la luz y son mas fáciles de cosechar y de proteger contra algunas enfermedades de la planta. El número de cordones apitonados (1 o 2) dependerá de las características climaticas y del vigor de la planta en el sitio determinado, asi como de la densidad de plantación, manejos de riego y nutricionales.
Este sistema de conducción solo es apropiado para aquellas variedades de vid que presenten una buena fertilidad frutal de las yemas basales, y en regiones donde la radiación sea la suficiente para la inducción frutal de dichas yemas. En el caso de variedades con fertilidad de yemas basales bajas se recomienda emplear el sistema de conducción en espaldera con cargador y pitón bilateral o unilateral, conocido como sistema Guyot.
Sistema de conducción en espaldera con cargador unilateral o bilateral
Este sistema de conducción esta diseñado para aquellas variedades que presenten una fertilidad frutal de las yemas basales baja o nula, o en aquellas regiones donde la radiación solar no es suficiente para la inducción frutal de las yemas basales dadas las condiciones de vigor de la planta que impidan la penetración de dicha radiación.
El sistema más empleado de este tipo es probablemente el sistema Guyot o de Cargador-Pitón. Este sistema consiste en dejar al momento de la poda, un cargador de al menos 8 a 9 yemas atado a un alambre horizontal y cercano a él un piton de 2 yemas. El cargador servirá de estructura productiva para ese año y el sarmiento que crezca del pitón durante ese año servirá de renuevo para el cargador para la temporada siguiente.
El número de cargadores y pitones (1 o 2) dependerá de las características climaticas y del vigor de la planta en el sitio determinado, asi como de la densidad de plantación, manejos de riego y nutricionales.
Sistema de conducción en cortina colgante o Silvoz
Sistema diseñado para condiciones climáticas, de suelo y varietales de alto vigor en vides destinadas para vinificación. Atribuible a Jackson, 1986 o conocido como sistema Silvoz (Smart y Robinson, 1991). Consiste en formar una estructura similar a un sistema de espaldera con cordones apitonados o con cargadores cortos de 5 a 10 yemas, pero a una altura mayor, entre 120 y 150 cm. La diferencia de este sistema con el sistema de cordon apitonado es que las estructuras de producción (pitones o cargadores cortos) van orientados hacia abajo por lo que el crecimiento es hacia el suelo.
Una variante moderna desarrollada en Australia para la total mecanización, se conoce como la conducción en cordón de poda mínima o MPCT. Consiste en la formación de las plantas en cordon bilateral y la poda se lleva a cabo cortando todos los sarmientos colgantes o que crezcan en exceso en la entrehilera, pero no se cortan los de la parte superior del cordón. Esto permite dejar un exceso de estructuras de crecimiento desordenado para diluir el vigor, lo que generalmente no suele acarrear problemas pues no todas alcanzan a brotar.