Soy ingeniero agrónomo titulado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, con especialidad en fruticultura y enología, y enólogo de profesión. Durante catorce años ejercí como enólogo en bodegas de México, Argentina y Chile, una etapa que definió buena parte de mi forma de observar el mundo. Complementé esa trayectoria con estudios de posgrado en manejo de ecosistemas de zonas áridas — donde investigué la caracterización y el manejo vitivinícola del Valle de Guadalupe, en Baja California, mediante sistemas de información geográfica — y con más de una década de docencia universitaria en enología en Chile y México, donde llegué a diseñar el primer programa de posgrado en viticultura y enología de ese país. En los últimos años me he desempeñado en el área de tecnologías de la información como desarrollador de software. Radicado en Santiago, Chile, concibo este sitio como un espacio para reunir y divulgar las distintas materias que me apasionan.
La fotografía es la práctica que articula muchas de ellas. El eje de mi trabajo fotográfico es la luz — su comportamiento, su impacto en el entorno natural y su capacidad de revelar dimensiones de la realidad que pasan inadvertidas a la observación cotidiana. Este interés tiene raíces en mi formación agronómica: los años de trabajo en terreno, leyendo ecosistemas y ciclos productivos, desarrollaron en mí una sensibilidad particular hacia los procesos que el sol gobierna — la fotosíntesis, las estaciones, la transformación del paisaje según la hora y la estación del año. A través de la fotografía de paisaje y vida urbana busco documentar cómo la luz define el carácter de un lugar: la cordillera al amanecer, la geometría de una ciudad al atardecer, la textura de un paisaje en condiciones de iluminación extrema.
Esa misma curiosidad por la luz me ha llevado, desde siempre, hacia la astronomía. Me fascina que la luz sea el principal medio por el cual la humanidad conoce el universo — que nos permita observar objetos a distancias inimaginables y deducir las leyes físicas que rigen toda la materia. En este sitio iré compartiendo parte de esa exploración: observaciones, lecturas y algunos proyectos personales asociados a la astronomía.
El vino ocupa un lugar central en mi historia. Catorce años elaborando vinos en distintos terruños de América, sumados a años de docencia enológica, dejan una huella que no se borra: una forma de entender el clima, el suelo y el tiempo, y un paladar formado a fuerza de catar. Quiero dedicar parte de este espacio a degustaciones y notas de cata, compartiendo lo que el oficio me enseñó sobre cómo un lugar se expresa en una copa.
Junto al vino va la cocina, su prolongación natural. Aquí publicaré algunas de mis recetas favoritas — las que preparo con gusto y a las que siempre vuelvo —, entendiendo la cocina como otra manera de trabajar con la materia, la transformación y los sentidos.
Finalmente, dedico parte de mi tiempo a la radioafición, una afición que combina la técnica, la experimentación y el gusto por comunicar a distancia. Iré documentando algunos de mis proyectos personales en esta área, donde la electrónica y las ondas se vuelven, también, una forma de explorar el mundo.