Bajos rendimientos y calidad del vino

El concepto de bajos rendimientos de producción por hectárea de viñedo, puede ser para el no conocedor del manejo de un viñedo, como un argumento muy convincente a la hora de comprar un vino como señal de calidad, pues este concepto generalmente va erróneamente asociado a que el bajo rendimiento ocurre cuando las plantas producen poca uva por lo que son capaces de concentrar en ellas todos los aromas, el color, taninos, etc., es decir todos los componentes o compuestos de bondad que son característicos en un vino de calidad. En ciertas circunstancias esta situación puede ser real, pero como veremos mas adelante hay ocasiones en que no ocurre asi.

Paredes de vid, la conducción de la planta

A lo largo de la historia de la vitivinicultura en el mundo, se han implementado diversos sistemas de conducción de la vid, desde aquellos de nula intervención, dejando que la planta tome el tamaño y forma indicado por el medio, hasta aquellos que usan estructuras de sujeción y soporte con distinto grado de sofisticación.

Los más utilizados en la viticultura moderna orientada a la vinificación, se encuentran los sistemas de conducción verticales, donde se forman literalmente paredes verdes de vid que interceptan la luz solar. Estos sistemas tienen la ventaja de poseer una gran superficie de hojas expuesta a la luz, permitiendo además el empleo de maquinaria automatizada para la cosecha y poda, lo que se traduce en costos de operación inferiores.