Recipientes para la fermentación

En teoría,y solo en teoría, casi cualquier recipiente es posible de ser usado en la fermentación. Tal es así, que muchos de nosotros hicimos nuestros primeros vinos en recipientes o depósitos que fueron ideados para cualquier cosa menos la elaboración de vinos, y que muchos productores de vino artesanal o casero utilizan cada año para la producción de vinos.

Durante la historia se han usado gran cantidad de materiales para dichos recipientes, en un principio fueron vasijas de arcilla, posteriormente recipientes de madera, luego cemento y finalmente durante los últimos años recipientes metálicos, especialmente de acero inoxidable.

Actualmente hay un renacimiento del uso de recipientes de concreto o cemento, tanto en la forma tradicional cúbica o prismática rectangular, como en los denominados huevos, que consisten básicamente en recipientes de formas similares al huevo.

Grado de prensado y la calidad del vino

La calidad final o fineza que tendrá un vino depende en gran medida del pensado a que este sometido. así, como regla general, se puede decir que mientras mas fuerte y prolongado sea el prensado al cual este sometido el vino, menor será la calidad final de este. Esto se debe a que los prensados excesivos extraen de la piel u orujos una serie de sustancias (aromas, taninos vegetales, etc.) que deterioran enormemente la calidad del vino. Por esta razón, todas las vinícolas separan los productos obtenidos de diversos grados de prensado en distintas calidades de vino final, pudiendo encontrarse las siguientes categorías de prensado:

Maceración Posfermentativa y Descube

Para determinar la finalización de la fermentación alcohólica se emplea un dispositivo simple de medición llamado hidrómetro, que permite medir la densidad de un vino o mosto, estimando así el contenido de azúcar remanente. Una vez que contenido de azúcar (o densidad) permanece constante por dos o mas días, la fermentación alcohólica se da por terminada procediendo así a alguno de los siguientes pasos:

Paredes de vid, la conducción de la planta

A lo largo de la historia de la vitivinicultura en el mundo, se han implementado diversos sistemas de conducción de la vid, desde aquellos de nula intervención, dejando que la planta tome el tamaño y forma indicado por el medio, hasta aquellos que usan estructuras de sujeción y soporte con distinto grado de sofisticación.

Los más utilizados en la viticultura moderna orientada a la vinificación, se encuentran los sistemas de conducción verticales, donde se forman literalmente paredes verdes de vid que interceptan la luz solar. Estos sistemas tienen la ventaja de poseer una gran superficie de hojas expuesta a la luz, permitiendo además el empleo de maquinaria automatizada para la cosecha y poda, lo que se traduce en costos de operación inferiores.

Obtención de plantas de vid

Existen diversos métodos para conseguir plantas de vid a la hora de querer plantar nuevos viñedos comerciales, todo condicionando primeramente a haber seleccionado la variedad de acuerdo a las condiciones ambientales existentes en el lugar donde se colocará este viñedo y a otros factores comerciales que pueden influir en el proceso de selección, como por ejemplo, cuán de moda se encuentra la variedad a plantar.

Una vez que se ha elegido la variedad a plantar en el terreno, es necesario obtener estas plantas, existiendo diversas alternativas para este fin. Si los terrenos se encuentran sanos y la localidad donde se encuentran asegura una buena sanidad vegetal, entonces una alternativa posible es la plantación de la variedad que nos interesa sobre lo que se denomina patrón o pie franco, es decir no hay injertación.